El Descamisado

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

       

FERROCARRILES ARGENTINOS

Su recuperación

Reconquistar el dominio político y económico de nuestra propia tierra es nuestro deber para con nosotros mismos, para nuestros hijos y para los hijos de nuestros hijos. No es una acción fácil pero tampoco es una acción inabordable. Los revolucionarios de 1810, de donde provenimos, nos dieron el ejemplo de que nada resiste la voluntad del hombre puesta al servicio de una gran causa.

Raúl Scalabrini Ortiz. Los ferrocarriles deben ser argentinos.

Editorial A. Peña Lillo – septiembre 1965



Por Juan Carlos Cena1


ALGUNOS CONCEPTOS SOBRE EL TRANSPORTE


Antes de entrar en la propuesta del proyecto “Programa de Recuperación”, una pequeña síntesis:

* El transporte interviene, reiteradamente, en la producción y comercialización de bienes.

* La mercancía o cualquier producto manufacturado o producción rural toma valor, recién, cuando interviene el transporte, sino son productos sin valoración.

Por eso la importancia del precio y calidad de los servicios. Es decir, el valor y tipo de flete. Allí, en eso, su directa injerencia en la economía global, donde el transporte adquiere capital importancia que debe calificarse, sin duda alguna, como trascendente.

El sistema de transporte constituye un aspecto clave de la vida nacional, ya no existe ninguna actividad que no requiera de una forma u otra de este servicio. No se puede imaginar el desarrollo de una comunidad que no cuente con un sistema de transporte adecuado, armónico, integrado, donde los distintos modos se complementen y sirvan a la universalidad comunicacional del territorio nacional. El transporte debe aportar irremplazables soluciones a los problemas de integración del espacio territorial y de la defensa nacional, cumpliendo trascendentes funciones de la ecuación económica-financiera.

El ferrocarril es un componente del sistema nacional de transporte y, como tal, su relación con la economía general se inscribe en este marco. En tales fines el ferrocarril tiene funciones específicas a las cuales la nación no puede renunciar.

El ferrocarril, la flota fluvial, el transporte de carretera son componentes principales del sistema nacional de transporte terrestre y, como tal, su relación con la economía general se inscribe en este marco. Por el retiro del medio ferroviario y de la flota fluvial se ha producido una distorsión llamada “anarquía en el transporte”. El ferrocarril y la flota fluvial son los medios más baratos y seguros para el transporte masivo de personas y cargas en medias y largas distancias, bajo ciertas condiciones.

Papel del Estado

Cualquier Estado independiente en ese sector tiene como objetivo: transportar, eficientemente, al más bajo costo social para la nación. Para eso, deberá fijar objetivos claros en su organización y armonización general. El Estado debe intervenir definiendo las normas de comportamiento de los distintos modos de transporte cumpliendo, con plena facultad, la función de planificador y organizador; asumiendo, a su vez, el papel de ente regulador, a través de un férreo control de gestión para, así, corregir errores y desviaciones en los objetivos fijados.

Este Estado debe tomar la rectoría de la planificación y control del transporte y tiene la obligación de organizar y planificar el sistema nacional de transporte. Asimismo debe dictar normativas preventivas, impositivas y también restrictivas. En la Argentina falta una ley general de transporte que regule y reglamente la concurrencia de cada medio.

Papel de los trabajadores ferroviarios

Control obrero. Muchos compañeros honestos adhieren a esta consigna y la repiten, y la repiten…y así, cada vez que pueden, como si fuera un grito aclaratorio. A esa declamación hay que ponerla en negro sobre blanco: ¿cómo? El cómo se define solamente en la práctica concreta del oficio en forma diaria, cotidiana y a cada rato.

Debo decir con pena que es una de las pocas consignas que hacen flamear, pero no saben bien que es, todo es muy etéreo. Vale preguntarse: ¿Estamos capacitados para enfrentar ese control declamado? ¿No habrá otra manera, como la cogestión? Nosotros desde el MONAREFA decimos que el ferroviario debe jugar un papel fundamental en la recuperación del sistema ferroviario. Todo lo propuesto hasta ahora tiene que ver con la subalternización de la función a cumplir; además, no podrán los trabajadores cumplir ninguna función si no se capacitan.

Resumiendo: Sólo será posible la recuperación y reconstrucción del ferrocarril si y sólo si el ferroviario recobra su papel protagónico integralmente. Si y sólo si los sindicatos y sus cuerpos orgánicos hacen de él un objetivo indeclinable y a este convertirlo en una realidad, aceptando el reto histórico de dar a luz un nuevo ferrocarril, en su reconstrucción para nuestro país.

TRAZADO DEL PROYECTO DE PROGRAMA

De nosotros depende su realización. No esperemos que otros hagan lo que nosotros no somos capaces de hacer. Los gobiernos no pueden realizar sino aquello que los pueblos saben pedir con autoridad y firmeza.

Raúl Scalabrini Ortiz - Historia de los ferrocarriles Argentinos


Pasos concretos del proyecto para la recuperación de los ferrocarriles

Es una misión indelegable del Estado recuperar los ferrocarriles, toda una decisión política a tomar. La recuperación de los ferrocarriles es una cuestión nacional. Por lo tanto, ese ejercicio práctico es un asunto que concierne al Poder Ejecutivo, que es quien debe hacerse cargo de esa operación. Debe declarar en estado de emergencia al sistema ferroviario, utilizando los mecanismos políticos y legales correspondientes. Sugerimos por la celeridad en que se debe actuar por el estado calamitoso de los mismos, un Decreto de Necesidad y Urgencia, que luego sea debatido y aprobado por el Congreso.

Suponiendo que…

…el gobierno que administra este Estado tome la decisión de recuperar la empresa de ferrocarriles deberá nombrar un interventor general con autoridad en todas las líneas férreas de pasajeros suburbanos y carga en ese mismo Decreto refrendado luego por el Parlamento. Se designaran asimismo a los interventores de cada línea, todos con plazos por las tareas a cumplir. Todos deberán asumir al mismo tiempo como interventores con amplios poderes acompañados de las fuerzas públicas.

Acto preciso de recuperación

Repetimos: El primer acto debe ser solicitar de inmediato la devolución de los bienes dados en concesión de acuerdo a los inventarios que constan en los contratos. Se deberá evaluar en forma prioritaria el estado en que dejaron toda la infraestructura ferroviaria: Su estado de situación actual. Los concesionarios deberán informar el estado en que se encuentran todos los bienes. En caso de ausencias, rendirán cuentas. Deberán justificar por escrito y en presencia de escribano las faltas, deterioros, reemplazos, enajenaciones y presencia de todos los bienes que tuvieron a su cargo. Todos esos bienes son propiedad del Estado. Hay que contabilizar el vaciamiento y el saqueo de los inventarios. ¿Quién los vacío? ¿Por orden de quién?, y así.

Lineamientos generales

A partir de ahí, comenzar a recuperar lo recuperable. Cada una de las zonas deberá elaborar un informe del estado de situación en que nos devuelven el ferrocarril. Luego, unirlas y dar un informe general: que el pueblo se entere de cómo nos saquearon.

Sobre la base de lo que hay, se deben proyectar medidas de emergencia y hacerlas públicas y, sobre ese estado, dar a conocer un plan de emergencia ferroviaria informando siempre, como corresponde, a la ciudadanía. A continuación, la elaboración de planes de corto, mediano y largo plazo, para refundar la empresa ferroviaria recobrada.

Planificación primaria

Con total certidumbre afirmamos que no se puede reconstruir el sistema de transporte ferroviario en forma ideal al margen de una sociedad real. Es decir, sin tener en cuenta lo territorial, geográfico, movimientos internos de cada región, ya sean poblacionales, culturales, de producción, económicos o políticos, entre otros factores. Se debe tener en cuenta al país existente, pero fuera de tenerlo en cuenta teóricamente, esa patria debe ser convocada a participar en la recuperación del ferrocarril, como así también de todos los bienes nacionales enajenados por los colonizadores contemporáneos. Llamamos “país real” a aquél que está y tiene relación con la producción industrial o campesina, educación, cultura, entre otras actividades.

Tampoco se puede rediseñar la reconstrucción del ferrocarril con una mirada y conceptualización portuaria, es decir, unitaria. De la misma manera, no se puede pensar esa magna tarea desde un gabinete de hombres con un pensamiento tecnocrático, abstracto. El objetivo más importante en el rediseño es la aplicación de la investigación efectuada por regiones (zonas), es decir, los subsistemas. Apoyarse en la “toma óptima de decisiones” de los subsistemas y en la planificación de sus actividades. El ferrocarril es un bien nacional, por lo tanto todos los habitantes de toda la geografía nacional, no solamente tienen derecho a participar en su recuperación, sino que es una obligación patriótica hacerlo.

Objetivo principal

Volver a constituir un sistema integrado de transporte ferroviario, de industria y comunicaciones. Esta debe ser una empresa del Estado, monopólica, eficiente y moderna, autárquica, centralizada para la fijación de los grandes objetivos. Descentralizada y desconcentrada en su operatividad para concretar los objetivos nacionales y particulares de cada región o zonas que tengan auténtico poder de decisión.

Propósitos generales después de la recuperación: Objetivos

Nuestros ferrocarriles recuperados deben ser una herramienta para el crecimiento y desarrollo del país, y ese instrumento tiene que ser reconstruido, de acuerdo a nuestras verdaderas necesidades nacionales, y no a las necesidades del imperio colonial. Cuestión que debemos reflexionar, además de qué Gobierno que administra este Estado debe llevar a cabo esa magna tarea. Creo que todo debe ocurrir en el marco de la construcción de un proyecto de país que merezca ser vivido con dignidad, libertad y soberanía, o la de continuar siendo una colonia. La recuperación del ferrocarril en manos del Estado tiene que ver con que su reconstrucción debe ser con tecnología moderna.

El sistema ferroviario es un generador de fuentes de trabajo, que además de restablecer las conexiones entre poblaciones es el único medio que puede dar vida nuevamente a los pueblos abandonados. Todo el mundo habla del Producto Bruto Interno, pero, ¿alguien se preguntó cuál es el costo de un pueblo abandonado? ¿O cuál es el Déficit Bruto Interno?

Siempre hemos manifestado, reafirmando conceptos, que la cuestión de los ferrocarriles es una cuestión nacional, porque este es un bien de la nación. Por esas razones, éste es un ineludible problema de Estado.

Protagonistas principales

Ya hemos manifestado que uno de los protagonistas principales de esta recuperación deben ser los ferroviarios y el pueblo. Si no hay exigencia popular organizada nada se podrá demandar, nada se podrá recuperar. Esto ocurrirá sólo cuando el pueblo se una junto a los ferroviarios, como cuando la arena se vuelve roca: si eso no ocurre la arena será roca degradada, dispersa, desunida. Así seremos.

En este transcurso de recuperación de los ferrocarriles debemos preguntarnos en forma reflexiva: ¿Cómo se organiza esta sociedad fragmentada, dispersa como un arenal, y se construye una sólida organización que permita generar políticas de Estado desde abajo? Deben participar ferroviarios, usuarios organizados, habitantes de los pueblos desamparados por la falta de ferrocarril, generadores de las economías regionales, campesinos, estudiantes, intelectuales, sindicatos, organizaciones de todo tipo, como asambleas barriales, de localidades, clubes, cooperativas… Es nuestra responsabilidad como ferroviarios ser los convocantes de este emprendimiento organizativo.

En este ejercicio reflexivo, volvemos a preguntar: ¿Alguien se preguntó seriamente cuál es el Déficit Bruto Interno? La destrucción del sistema ferroviario es parte de ese déficit, de esa deuda interna: Toda una deuda odiosa, mucho más que la deuda externa, por la mortalidad infantil, el crecimiento de la pobreza, la hambruna de nuestras comunidades originarias, la falta de agua al suprimirse los trenes aguateros, entre otras calamidades como la corrupción, una epidemia que nos llena de impunidad.

La soberanía nacional no es una consigna simplista, tiene que ver con un proyecto de nación donde los ferrocarriles cumplen un rol fundamental en su desarrollo. Hemos repetido siempre que el Estado y las empresas estatales son instrumentos para defender el patrimonio nacional. Dependerá en manos de quienes están esos instrumentos para que sean utilizados para una mayor dependencia o para la liberación nacional. Estatizar es sinónimo de reconocer que el ferrocarril es propiedad de la nación y de su pueblo. En los países capitalistas los ferrocarriles son íntegramente estatales.

Resumen de la propuesta

La empresa que nosotros proponemos y necesitamos debe ser propiedad del Estado, democratizada y desburocratizada, sin compartimentos estanco, con regionales (o zonas) que tengan auténtico poder de decisión, donde las zonas tendrán que ver con el desarrollo de las economías regionales.

Reconstruir los ferrocarriles es reconstruir a la nación. No hay reconstrucción nacional posible sin la fuerte presencia del ferrocarril, para que integre de nuevo el país, beneficie a las economías regionales, restablezca la conexión perdida entre pueblos y regiones y para que en todos los pueblos abandonados retorne la vida. Porque en los países coloniales, dominados o dependientes, la cuestión nacional es el primer eslabón de la lucha transformadora para construir un país libre, digno y soberano, que merezca ser vivido.

Voy a terminar con el maestro Raúl Scalabrini Ortiz:“Luchar es, en cierta manera, sinónimo de vivir. El que no lucha se estanca, como el agua. El que se estanca, se pudre”.

1 Miembro fundador del MONAREFA – Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos.

Escribió, además: El Guardapalabras (memorias de un ferroviario), El Cordobazo, una rebelión popular. Crónicas del terraplén, El Ferrocidio (primara edición), El Ferrocidio (segunda edición ampliada), Ferroviarios, una sinfonía de acero y lucha, Ferrocarriles Argentinos. Destrucción, recuperación.
ExSecretario General del Personal Técnico de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos – Organismo Central.


 

volver a principal