Crash Global
Lehman Brothers sucumbe a una

quiebra por U$S 613.000 millones

17SEP08 Buenos Aires (Mercado) La cuarta firma de Wall Street, fundada en 1850, desata la mayor quiebra de la historia. Soportó la caída de las ferroviarias en el siglo XIX, el crac de 1929 y la depresión. Pero las malas hipotecas le crearon deudas que recién confesó el lunes.


El derrumbe de Lehman Brothers (es incorrecto llamarla “Lehman” a secas) golpea a sus 25.000 empleados y operadores. En dólares nominales, esta bancarrota supera las de WordCom (2002), Drexel Burnham Lambert (1990) y varias más. El recurso al título XI de la ley federal de concursos y quiebras fue inevitable tras retirarse de la puja por LB un consorcio (Bank of America, JC Flowers, China Investment) y su competidor, Barclay’s.
Al momento de desplomarse, la firma de valores y banca de inversión había perdido 94% de su capitalización bursátil. Su pecado era haberse convertido –por obra y gracia de Richard Fuld, su director ejecutivo- en la mayor subscriptora de títulos respaldados en hipotecas. Ahora puede sobrevenir un efecto dominó.
El domingo, a última hora, la Reserva Federal y diez bancos –algunos en problemas- anunciaron que aportarían US$ 70.000 millones para un rescate. Pero el pedido de quiebra modificaba la situación el lunes, pues el pasivo denunciado era gigantesco. Sea como fuere, Wall Street vive la peor crisis desde 1929. Mientras, Merrill Lynch se vende a BofA y AIG sale en pos de plata fresca.
Recién ahora se conoce la dimensión del desastre en LB. La lista de entidades convocadas por la RF (no por la secretaría de hacienda) incluía BofA, JP Morgan Chase –primero y segundo en Estados Unidos-, Deutsche Bank, Barclay’s, Union des Banques Suisses (en aprietos), HSBC, Goldman Sachs, Royal Bank of Scotland (que no es “royal”), Wells Fargo y Wachovia.
Durante las reuniones del domingo, algunas de esa entidades sugerían declarar este lunes feriado en Wall Street y Londres, algo que no ocurría desde los ataques del 11-IX-2001. No se hizo. Por el contrario, otras aconsejaban dejar que los principales paneles y los indicadores financieros se depurasen, lo cual significaría caer hasta 15%. Eso repercutiría duro en el resto de las bolsas mayores.
Sin duda, el colapso de Lehman Brothers se sumará al de Bear Stearns y la venta de Merrill Lynch. Eso deja apenas dos intermediarias bursátiles de primera magnitud en Nueva York, Goldman Sachs y Morgan Stanley.
Esto cierra un efímero ciclo, durante el cual grandes firmas de valores mutaron en bancas de inversión, seducidas por retornos espectaculares. Ahora van cayendo una por una en manos de bancos convencionales. Algunos analistas creen que otro negocio leonino, el seguro, tambalea: el líder American International Group, AIG, tras una historia borrascosa, cayó 79% en dos días y precisa plata fresca.
Por supuesto, el frustrado rescate, los US$ 200.000 millones para Fannie Mae-Freddie Mac y los casi US$ 500.000 millones inyectados por cinco bancos centrales en diciembre-marzo deriva de la misma crisis doble. Vale decir, malas hipotecas e iliquidez. Igual origen tienen los casi US$ 550.000 millones en depreciaciones y liquidaciones contables acumuladas hasta agosto por las entidades que componen el segmento financiero de la cartera Standard&Poor’s 500. Como si todo esto fuera poco, empiezan a zozobrar fondo de cobertura (derivados).

 


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